¿Cúando se considera a un bebé como prematuro?
Un bebé prematuro es el que nace antes de las 37 semanas de gestación. Hay que saber que, en general, el embarazo normal tiene una duración de 40 semanas de gestación.
Dependiendo de su edad gestacional, el bebé puede clasificarse:
Alrededor de un 6% de los nacimientos durante el año 2020 en España fueron de bebés prematuros, según datos del INE. A nivel mundial, cada año nacen unos 15 millones de niños y niñas prematuros, cifra que actualmente está aumentando, de acuerdo con estimaciones de la OMS.
¿Por qué se producen los nacimientos prematuros?
Las causas de un nacimiento prematuro suelen ser desconocidas. La mayoría de estas embarazadas no presentan factores de riesgo. Sin embargo, se conocen aspectos que pueden favorecer la prematuridad, como el embarazo en mujeres adolescentes o en mayores de 40 años, el bajo nivel socioeconómico y ser fumadora.
El riesgo de un parto prematuro puede aumentar si existen partos prematuros previos, gestación múltiple, mala alimentación, atención prenatal tardía, infecciones, hipertensión o si el embarazo se ha producido mediante técnicas de reproducción asistida.
Por lo tanto, una atención temprana durante el embarazo y un seguimiento adecuado pueden favorecer la identificación y tratamiento de factores de riesgo y la prevención de un nacimiento pretérmino.
¿Cuáles son las complicaciones neonatales de un bebé prematuro?
Los recién nacidos extremadamente prematuros tienden a requerir una estancia más prolongada en la unidad de cuidados intensivos del hospital. La supervivencia del niño es muy poco frecuente si nace antes de 23 semanas de gestación. En cambio, la mayoría de los bebés nacidos después de las 27 semanas de gestación sobreviven con una funcionalidad neurológica normal.
Los factores más importantes para determinar el pronóstico de estos bebés prematuros son el peso al nacer, el grado de prematuridad, la administración de corticoesteroides a la madre y las complicaciones tras el nacimiento. La mayoría de estas complicaciones están causadas por los órganos y sistemas inmaduros que presenta el bebé al nacer antes de tiempo.
Estas posibles complicaciones son:
A pesar de las complicaciones que estos bebés pueden padecer, actualmente, la supervivencia y el pronóstico de los prematuros han mejorado significativamente. No obstante, problemas como retraso en el desarrollo, parálisis cerebral, discapacidades visuales y auditivas, TDAH y trastornos del aprendizaje siguen siendo más frecuentes en los bebés prematuros que en los bebés a término.
¿Qué cuidados necesita un bebé prematuro?
Además del tratamiento pertinente de las complicaciones comentadas, es muy importante que los padres estén bien informados y mantengan el contacto estrecho con su bebé. La técnica piel con piel, el método canguro y la lactancia materna resultan ser muy beneficiosos para el desarrollo del recién nacido y promover el vínculo afectivo.
El método canguro está basado en el contacto piel a piel entre bebé-madre/padre, realizándose con el progenitor sentado y sosteniendo al bebé contra el pecho, favoreciendo así la estimulación y el vínculo entre ellos. Se puede hacer cuando el recién nacido está ingresado en la UCIN, ya que resulta también muy beneficioso para la madre que da lactancia materna, puesto que crea un ambiente muy propicio.

La lactancia materna es el mejor alimento para el recién nacido prematuro, actúa como parte del tratamiento. Entre los numerosos beneficios, se encuentran: es más nutritiva y fácil de digerir, contribuye a la maduración del bebé, proporciona anticuerpos, previene infecciones y enfermedades y promueve el desarrollo, crecimiento y el vínculo maternofilial.
La alimentación exclusiva con leche materna es la nutrición más idónea y la OMS recomienda mantenerla durante los primeros seis meses de vida.
¿Cómo tratar a un bebé prematuro en casa?
El alta hospitalaria ocurre cuando el bebe prematuro está estable, alimentándose sin apoyo especial, sin apneas, gana peso adecuado y mantiene la temperatura corporal.
Normalmente, la mayoría de los bebés prematuros están listos para ir a casa cuando tienen entre 35 y 37 semanas de edad gestacional y pesan de 2 a 2,5 kg.
Algunas de las recomendaciones que pueden ayudar a los padres ante el alta hospitalaria son:
Recomendaciones al llegar a casa tras el alta hospitalaria:
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